viernes, 3 de julio de 2015

Wool

No hace mucho me eché The Road de Cormac MCccarthy. La historia me deprimió y creo que es uno de los libros que más me han llegado. Después de terminarlo, me puse a buscar recomendaciones de otros libros post apocalípticos, y me encontré con Wool, de Hugh Howey.

Ya he hecho algunas reseñas de libros y pensaba en no hacer una para este puesto que, de ciencia no tiene mucho, más bien es ficción apocalíptica, pero dije «Meh».

Trataré de no echarlo a perder, pero si de plano no se quieren enterar de nadita, pues dejen de leer, metiches.

Después de un holocausto el cual no se describe mucho algunos se ven forzados a buscar alternativas de sobrevivencia puesto que afuera el clima es hostil, hay gases tóxicos y demás, esto es algo convencional en este tipo de libros. En este caso, las personas construyen algo que se llama el Silo, como un silo para guardar granos, solo que este silo está enterrado.

El silo tiene varios pisos, bueno, muchos pisos en realidad, 144 para ser exactos. El piso de la siembra, el de la energía, el comedor, etc, y tiene el de más arriba que es la administración y el exterior solamente se puede ver por medio de unas cámaras que proyectan una imagen.

La regla más importante del silo es no decir que quieres salir. Si lo dices porque ya no aguantas estar encerrado o por cualquier otra razón, el castigo es que te manden afuera a «limpiar», o lo que es lo mismo, que te manden afuera para que conozcas a San Pedro, y mientras esperas tu muerte, limpias las cámaras que graban afuera. También, a los criminales se les ordena que salgan a «limpiar». Nadie de los que sale a limpiar vive para contarla.

El silo tiene una administración algo democrática, está el presidente, el sheriff, el deputy y el encargado de Sistemas (IT), el cual es el puesto más importante, de hecho, el presidente reporta para los de IT.

El libro comienza con el Sheriff Holston. Holston perdió a su esposa en una de las «limpiezas», ella pidió salir debido a que descubrió algo turbio en la administración del silo y los de IT. Jamás regresó. Holston pasa tres años investigando y al final pide también salir para nunca volver.

Este pedacito de la historia representa la primera parte del libro. Esta primera parte fue lo primero que Howey escribió como cuento corto. Debido a que ganó gran popularidad, la gente pidió que escribiera más, y así es como nació Wool.

Después de la muerte de Holston, había que escoger a otro Sheriff para que llevar el orden del silo, así es como llega nuestra protagonista de la historia, Juliette.

Juliette comienza a trabajar como Sheriff, sin embargo, sus primeros días se ven agobiados debido a que a la presidenta la envenenan, y en poco tiempo, el deputy (que era amante de la presidenta) se suicida. Algo no tan padre como para comenzar en una nueva chamba.

Juliette, al igual que la esposa de Holston, descubre que hay algo oscuro en la administración del silo debido a que se pone a repasar las notas y la computadora de Holston. IT la descubre y es ordenada a que salga a limpiar, pero… sobrevive.

Creo que no voy a decir más, la premisa está clara y sin dar muchos detalles, creo yo. El libro comienza un poco lento, pero conforme va avanzando va adquiriendo velocidad y algo de misterio.

No voy a decir que es, como dicen algunos «lectura obligada», porque esta frase se me hace muy mamerta, pero sí diré que lo disfruté mucho y que si les gusta la ficción después del apocalipsis, pues Wool es una muy buena opción.

Después de Wool, Howey escribió la precuela Shift y la secuela Dust, habrá que echarles una vista.

Chido.


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